Guarreridas Españolas II

Que me lío. Les contaba el otro día de David de Jorge, presenta un programa de cocina, está gordísimo en especial por que se lo come todo.
Robin Food

Que sobra un cacho de queso de un plato que prepara en el programa; a la voz de “esto no lo vamos a tirar”, David se lo zampa. Todo eso en ‘Robin Food: atracón a mano armada’’, en la autonómica vasca, pero al alcance de todo el mundo gracias a Internet. Además de contar las recetas con mucha gracia y de tener como invitados a personas de la envergadura de Martín Berasategui (que a ver cuándo nos invitas a tu MB, Martín, que las perras de Lagenda no dan para tanto), el programa incluye una sección fantástica, ‘La guarrindongada’, o sea, toda esa cochinada gastronómica que el común de los mortales practica para su placer y para el asco del resto de los comedores. Saquen el tema en cualquier conversación de bar para que vean la colección de guarreridas españolas que tiene la gente en su espíritu anti gastronómico. Lo más común es la mezcla de dulce y salado, o introducir elementos insólitos: pescados en el desayuno, chacinas en los postres y demás. La guarrindongada no tiene explicación, porque la practican desde los comedores más ignorantes hasta los más exquisitos. Porque aquí llega la duda: ¿cuándo la guarrerida se convierte en hallazgo gastronómico?, ¿o cuándo el presunto hallazgo gastronómico es en realidad una cochinada en toda regla? Lo peor es lo segundo. Porque las tropelías que cometamos en la intimidad de nuestro hogar ahí quedan y no pasan de la risa, pero las graciosas mezclas imposibles perpetradas por muchos chefs con ataque de adriaismo, las padecen sus comensales. Por suerte, estos nuevos tiempos, de retorno de la cuchara, de la tapa, de relectura del clásico, están acabando con la guarrindongada cobrada de tantos y tantos falsos genios de la cocina.

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.

Sito creado con por ioNetDesign