Enviado por Vector Álvarez el
Crónica del concierto de Iron Butterfly
23 de febrero,
Aguere Especio Cultural
Que cosa tan rara son las actuaciones de artistas tan alejados en el tiempo del momento de su éxito. Más cuando ni siquiera se esgrime el consabido pretexto de presentar un disco, o cosas por el estilo. Es decir, Iron Butterfly vino a remedar lo que hiciera en los años sesenta, sin disimulos. Y claro, así de primeras es un poco chocante: mientras la música evoca al verano del amor, sobre el escenario cuatro señores, dos de ellos (de la banda original) muy mayores. No es tantocuestión de edad, sino de cambio de contexto y significado: es que guitarras eléctricas y sonidos sintetizados, y mucho menos solos de batería, de por sí, ya no provocan experiencias psicodélicas.
Iron Butterfly se defendió correctamente, y es elogiable el esfuerzo, especialmente de su bajista (Lee Dorman) ayudado para entrar y salir del escenario o colgarse el bajo, por mantener el listón. Desde esa perspectiva, la banda cumplió, pese a las limitaciones de un guitarrista (Charlie Marinkovich) que no estaba para tanta floritura o los lapsus de un teclista (Martin Gerschwitz) que se empeña en introducir el In-A-Gadda-Da-Vida con la tocata y fuga de Bach, y no se la sabe. Sin embargo, las voces, tanto del teclista como del bajista, estuvieron a gran nivel, mayor mérito si tenemos en cuenta que muchas veces es lo más que se pierde con la edad.
El público se lo pasó en grande. Mucha gente, de una edad no usual para conciertos en sala de rock -los asientos del Auditorio son otra cosa-, con caras de asombro ante la potencia sonora. Es normal, es posible que aunque los Butterfly no nos lleven de excursión psiconaútica suenen (técnicamente) mejor que en su época, sorpresa agradable para el que se acercó por devoción o curiosidad a contemplar al mito. Se queda uno pensando por qué esto es del todo inconcebible en nuestra música patria, al menos en su vertiente rock. No es que no haya grupos de los 60 que ocasionalmente se junten, por no haber no los hay ni de los 70, y casi ni de los 80, reflejo (pienso) de nuestra tendencia innata a enterrar todo lo pasado. A ver cuando se juntan los Iceberg para una gira



Comentarios
Anónimo replied on Enlace permanente
No comparto que ''remedaran'' nada. Aún sin conocerlos satisfizo a todo el que fue y con creces. Lo de la edad no lo noté sólo fui a escuchar música no me fijo en esos detalles tan poco musicales. Lo de que la fuga y tocata no se la conocía es de una pedantería insoportable de quien sólo conoce eso de Bach y ya se cree el erudito. El guitarrista estuvo tan bien, y por supuesto mejor de muchos que ya quisieran de aquí alabados por tu parte en esos casos, entre otros motivos pq son tus compis o cercanos. O igual tu mismo. Si después de 40 años se lo hacen así de bien por algo será, No creo se lo hagan igual dentro de 40 años otros que llevan 5 y ya da pereza oirlos...
io replied on Enlace permanente
Yo no comparto comentarios anónimos...
Anónimo replied on Enlace permanente
¿ha ido usted al concierto ?
¿Seguro que Jerry Penrod actuó en ese concierto? ¿No sería Lee Dorman?
Anónimo replied on Enlace permanente
Ni idea el que ha hecho la crónica, para empezar el bajísta no era Penrod sino Dorman, o sea que ya no me vale, pura pataleta indie y lo escrito de mal gusto y sin criterio, empezando así, es lógico que no des una.
Saludos
Juan
Anónimo replied on Enlace permanente
Bueno, Vector Alvarez no es precisamente un nombre reconocible, así que es igual de anónimo. El del comentario primero soy yo. Me llamo Ananías. Voy por el 7 de vez en cuando. Si me conoces o no, podemos charlar del asunto. Suelo llevar una gorra. Ya ves que no me importa desocultar mi anonimato.
io replied on Enlace permanente
Hola Ananías
(gracias por escribir)
justo para aclarar, "anónimo" es quien no se identifica con un usuario/nick, no quien no se identifica con su propio nombre verdadero. Esto sirve para que haya coherencia dentro de un hilo de discusión como este.
Por esta misma razón todavía te considero anónimo o mas bien anónima supongo.
Un saludo
Simone
Vector Álvarez replied on Enlace permanente
Hola a todos,
gracias por los comentarios,
lo primero, evidentemente, que Lee Dorman era el bajista y no Jerry Penrod. Aunque era consciente de ello, se me ha colado. Pido disculpas y prometo fustigarme lo correspondiente :) Lo he rectificado en el texto y se agradece la correción.
Con el resto de cuestiones, me alegra que haya personas que se interesen y que comenten. Por supuesto, lo que está escrito es mi visión del concierto, y seguro que cada uno tiene la suya. Aún así, no creo que sea para tanto. Ananías (supongo, por el primer 'post'), en la crónica se cita "El público se lo pasó en grande". Eso no se los quita nadie. También reconozco que, a mí manera de entender, sonaran sorprendentemente bien, especialmente en el aspecto vocal. Respecto a lo de Bach, ¿quien es más pedante, quien dice que aquello no está bien -insisto, no se trataba de un versión libre, Martin Gerschwitz empeza como a tocar la fuga y se le iban montón de notas- o quien pretende hacer como si tocase algo que no toca? Todo esto dentro de un contexto de 'estiramiento', por otra parte previsible, del In-A-Gadda-Da-Vida, porque entre la intro del teclado -que lleva acompañándoles muchos años en sus directos-, que si luego el guitarrista se baja al público, y que si el famoso solo de batería, pues se acerca todo a la media hora. A mi juicio, excesivo, incluso para un riff que tradicionalmente se situa entre los mejores de la historia.
Mi reflexión, por otra parte, es acerca de cómo, sin cambiar la música -lo que suena, si queremos- puede cambiar su significado. Simplemente, me pareció que el concierto estaba muy alejado de lo que se puede entender por música psicodélica, aunque sonara formalmente como tal. En primer lugar, porque los mismo músicos no parecía (esto es algo subjetivo, por supuesto) que estuvieran experimentado nada parecido a un trance. Desde luego, a mí no me lo transmitieron. Más bien eran unas pesonas haciendo su trabajo. Con solvencia, eso sí. Y esto lo digo como amante del género. Hoy en día, hay muchos grupos que me hacen sentir como cuando escuchaba Iron Butterfly por primera vez, sin sonar parecidos, y sin embargo la otra noche no tuve esas sensaciones.
Ananías, cuando quieras, nos echamos un té verde de esos de los tuyos, y seguimos con el palique!
un saludo!
Ananías replied on Enlace permanente
Oiga, sin problema.... Bueno son como dices opiniones subjetivas claro, tanto las mias como las tuyas, así que es difícil llegar a acuerdos cuando no concuerdan. Aunque algunos comentarios que hace abajo los comaparto. Salvo lo de Bach , que es una improvisación no sé, no era un concierto de BAch y es pienso poco importante qeu sea fiel o infiel al original, sino que quede bien dentro del tema. Y eso sí, claro que es un imposible pedir o esperar unos Iron Butterfly de los sesenta. Pero desde mi modesta opinión no fue una cosa de ''remedar'', sino estuvo bastante aceptable. Incluso de más de uno que he visto por ahí hasta con menos edad y más ''fama''. El teclados lo vi también tocando con Eric Burdon y no me parecio un mindungui precisamente. Pero bueno, pues nada Don Vector. Ya nos vemos.
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