Lex Dura Est o cómo la ley es igual de justa para todos

Multan a un hombre de Tacoronte honrado y trabajador con 300,52 euros por posesión de 0,4 gramos de haschish


En el Negociado de Infracciones Administrativas de la Subdelegación del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife se encuentra a la vista el expediente sancionador nº (tal), que tiene su origen en un denuncia de la Guardia Civil por posesión de sustancia estupefaciente. Hecho este constitutivo de una infracción administrativa calificada como GRAVE en el artículo 25.1 de la Ley Orgánica 1/1992 del 21 de febrero sobre protección de la Seguridad Ciudadana (BOE nº46 de 22-2).
Según lo establecido en el artículo 28 de la citada ley esta infracción administrativa (no delito penal) será sancionada con una multa de 300,52 euros. Una cantidad que podría haber alcanzando incluso los 6.010,12 euros.

Un hombre trabajador
Hasta aquí el marco jurídico, vayamos ahora a los hechos. Nuestro protagonista se llama M, un hombre bueno, honrado y trabajador, de profesión carpintero y vecino del tinerfeño hermoso municipio de Tacoronte. El 24 de enero de 2004 a las 18:00 horas, Fuerzas pertenecientes a la Comandancia de Puesto de la Guardia Civil de La Victoria de Acentejo pararon el coche en el que circulaba el compañero M y un amigo. Los agentes procedieron a identificar y registrar al conductor. Después de unos paliques ahí, el agente menos insular, al que el interrogado se dirigió en todo momento respetuosamente como 'maestro', realizó un segundo registro del vehículo y encontró en el suelo lo que desde el principio sospechaba. La sustancia intervenida fue remitida al Laboratorio de la Dependencia de Sanidad de la Subdelegación para su análisis. Resultado positivo, se trataba de haschish. Convenientemente identificado el alijo se determinó oficialmente que pesaba 0,4000 gramos. Para los no iniciados conviene aclarar que 0,4 gramos es una miseria y que un fumador decente no se hace con esa china ni un porrito auxiliador.
Miremos al futuro ahora como gente positiva e inconscientemente audaz. Entendemos que las leyes están para cumplirlas, voluntaria y solidariamente o por la fuerza. En democracia uno puede hacer lo quiera más o menos, pero mucho mejor que no te vean.
Ahora viene el consejo para M, y para quien pueda encontrarse en caso similar. Empezaremos por olvidarnos de pingadas político morales tipo que si todo el mundo fuma, que si es ilegal, que si papatín y papatán.... a lo práctico: El plazo para resolver este expediente es de seis meses desde el aviso del mismo. Si transcurrido dicho plazo no se ha notificado al interesado la ‘Resolución sancionadora’ se producirá la caducidad.

Pantalones bajados
Caduca. Pues bueno, entonces se trata de prolongar el proceso con diferentes alegaciones para ver si escapamos. Lo primero será negar los hechos, aunque te hayan pillado con los pantalones bajados. Lo segundo será declarar que te sometieron a un registro injustificado, denigrante e ilegal si hubiera lugar. Si la sanción es superior a 300,52 euros podemos alegar incluso que la medida es desproporcionada. Estaría bien contar con la colaboración de testigos para argumentar todo esto, como es en el caso de M. Mejor presentar el recurso el último de los 15 días hábiles legalmente disponibles para retrasar más las gestiones administrativas. Ahora los funcionarios tienen que empezar a papelear, los agentes del orden reafirmarse en la denuncia y tal, y tu esperar a que llegue una segunda carta que se llamara 'Propuesta de resolución' y no 'Acuerdo de iniciación de expediente sancionador' como la anterior. A esa segunda carta habrá que interponer un nuevo recurso.
Si todo esto parece complicado es porque lo parece.. Solo con visitar la página web www.canamo.net (la de la revista) encuentras un apartado titulado 'Pequeña guía para recurrir grandes multas', firmado por Rafael Ramos Rodríguez, alabado sea, donde explica con minucioso detalle el proceso y ofrece la posibilidad de bajarte los formularios para las alegaciones. Ala, listo, venga que se lo repito: www.canamo.net


Pd: recuerden que esto es una opción que no garantiza la retirada de la multa, una vez puestas en marcha las alegaciones hay que confiar en la suerte, en la desidia de los funcionarios y en la lentitud de Correos y Telégrafos, que por una vez juega de nuestro lado.