TNTenerífical
Noise Conspirancy
Primero cayó el pub Desconcierto en La Matanza, y todos callaron no inmiscuyéndose.
Después fue La Tronja, carcomido y telarañeado lugar de recogimiento
allá en Aguagarcía al calor de los conciertos y el atento trato
desatendido de Manolo. Algo se murmuró.
El FM sonaba ni tan mal hasta que llegó la ordén de cierre por no
se qué historia de unos permisos y obras. Para que cualquier minusválido
pueda acceder sin trabas y disfrutar de esos conciertos y pinchadiscos. Si no
hay para todos, para ninguno, dijeron los malos. Los otros mostraron preocupación
y tertuliaron.
En silencio como llegaron se fueron los conciertos del incipiente bar del Sheriff.
Se insinúa que La Canela cambia de rumbo y la música en directo
de sustrato rockero coge las maletas. Droide tiene fecha cogida para unas vacaciones.
Esta caterva de músicos y amorosos de lo instrumental para el público
de los bares y viceversa ya no habla de otra cosa. ¿Dónde tocarán
los niños? La ley achica los espacios de los chicos y chicas de la noche
de las músicas oscuras y nos conduce a una feliz extinción.
Todo esto no te lo van a contar en la tele, majadero. Ya te acordarás cuando
vayan a por ti. Cuando ya no seas negocio.